El Miedo

¿Como y que tanto nos afecta en nuestra vida diaria?

El miedo es la fuente principal de la superstición y una de las principales fuentes de la crueldad. Conquistar el miedo es el principio de la sabiduría.

Hay cosas a las cuales este bien tener miedo por ejemplo: tomar veneno, arrojarse de un edificio, tener sexo con un gorila. Situaciones en las que nuestro cuerpo físico corre el riesgo de ser aniquilado, mutilado o extinguido.

Todos los otros miedos que enfrentamos mas a menudo día a día “son ilusiones.”

La mayor parte de la gente te acerca a las situaciones de miedo como si el miedo fuera una pared, supongamos que se trata de acercarnos a alguien que no conocemos y saludarlo, decir “hola”.

Mientras pensamos en acercarnos al desconocido, se comienza a formar una pared, a medida que consideramos que el desconocido puede llegar a contestarnos, la pared se hace más densa. (La respuesta que nos imaginamos de la otra persona casi siempre es negativa, pocas veces nos imaginamos que nos pueden contestar positivamente), por lo tanto en ocasiones preferimos no arriesgarnos.

Pero el muro del miedo no es real, es una ilusión que hemos aprendido a tratar como si fuera real, esto nos ayudo mientras éramos niños. Tal vez nuestros padres nos enseñaron a tener miedo a todo lo nuevo.

Éramos demasiado pequeños para saber diferenciar entre lo legítimamente peligroso y lo meramente excitante. Pero cuando llegamos a una edad suficiente como para saber la diferencia, nadie se molesto en volver a entrenarnos para que aprendamos arriesgar, explorar nuevos territorios y tratar a los temores como las ilusiones que relámete son.

El miedo debería de ser puesto fuera de servicio junto con todos los otros mitos de la calida niñez.

El miedo no es una pared, es simplemente una sensación. Por lo tanto no le impedirá no puede hacerlo a no ser que usted se lo permita, pero el miedo no puede detenerle, es usted quien se detiene.

El miedo de conocer a alguien, por ejemplo, es un miedo particularmente tonto, lo peor que puede sucederle es que lo rechacen. Y usted se quede con el rechazo. Pero si no prueba, por otro lado, usted se ha rechazado a si mismo, se queda exactamente igual que si hubiera probado con nada, en cambio, si prueba, puede que logre lo que quería.

Cuando lo piensa en serio, el miedo a la muerte es uno de los miedos más inútiles que existen. La muerte es una de las pocas cosas en la vida que, tarde o temprano, todos vamos a experimentar, si le vamos a tener miedo a la muerte, deberíamos también tenerle miedo a la respiración, o a la gravedad y a todas las otras cosas de la vida que son inevitables.

El punto de vista es sencillo: si no logramos aceptar la inevitabilidad de la muerte, se le hará difícil disfrutar de este intervalo que llamamos vida. En otras palabras, si no logramos conquistar el miedo a la muerte nunca podrás realmente apreciar la vida. Si no aceptas morir realmente, no podrás nunca vivir del todo.

La muerte es el punto final no hay nada mas finito. Tan pronto como la sangre deja de fluir al cerebro, no hay mas experiencia y nuestro tiempo aquí en la tierra, el cual es totalmente biológico como y nada mas se acabo.

Nuestro miedo a la muerte no es más significativo que el resplandor de una lámpara preocupándose de lo que pasara cuando se interrumpa la corriente. Cuando la luz se apaga se apaga punto final.

Bueno amigos si así es la cosa, no tenemos realmente nada de que preocuparnos. La muerte es como pasar de una habitación de la casa a otra, quitarse un traje y ponerse una bata, la muerte te trasforma en un descanso, como si fuera unas vacaciones de verano de un curso a otro.

Como dijo Virgil Thompson una vez: “prueba algo que no hayas probado antes y hágalo por lo menos tres veces, una para sobreponerse al miedo, otra para averiguar como hacerlo y una tercera vez para saber si le gusto o no.”

El miedo es algo que necesita ser atravesado, no algo de lo que necesitamos alejarnos. De hecho, si se fija bien, descubrirá que la única diferencia entre el miedo y la excitación es el nombre que le ponemos. La sensación es exactamente la misma simplemente le agregamos un “UY, NO “Al miedo y un ‘HAY, SI a la excitación. Eso es todo.

Adquirimos fortaleza, valor y confianza con cada experiencia en la cual nos detenemos realmente a enfrentar el miedo, uno puede decir: “viví a través del horror, puedo enfrentar lo que viene a continuación”. Debemos de lanzarnos a la aventura de hacer todo lo que pensamos que no podemos hacer y ustedes mismos verán la diferencia de vivir con miedo o atravesarlo. Cabe destacar y aclarar que un MIEDO, no es lo mismo que una FOBIA, (de este tema les hablaremos en la próxima edición).

Tratemos de vivir la vida sin miedos y se dará cuenta que realmete la vive usted y no,
deja que la vida lo viva a ustedes. Hasta la próxima y recuerden QUE LAS BENDICIONES SEAN.

Comparte este artículo


Comenta